Consejos para usar tu plancha de cabello

, escrito por Estilove @estilove_

Imagen via Yourbeauty411.com

Ya ha disminuido un poco su furor (en parte gracias a los numerosos tratamientos que hay para suavizar la onda de la cabellera), pero hubo una época en que la plancha alisadora fue una herramienta esencial en el estilismo de nuestro cabello, sobre todo por la facilidad que brindaba para arreglarnos en casa sin tener que ir a la peluquería.

A pesar de todo, sus efectos no son del todo buenos. El calor intenso afecta las capas de las que está compuesta cada hebra, sometiendo a tu melena a un daño general si usas esta herramienta en exceso o incorrectamente, en algunos casos promoviendo su caída o esas horrorosas puntas abiertas. Además, le quita a tu cabello su hidratación natural. Si a pesar de ello no puedes olvidarte de la plancha para siempre, es importante poner en práctica algunos trucos que te ayudarán a sacarle el máximo provecho con la mínima posibilidad de daño a tu cabello.

En primer lugar, ten en cuenta que el tamaño influye. Si se trata de una cabellera larga o gruesa, te funciona mejor una plancha más grande, como de 5 centímetros de ancho. Si es corto o fino, una de 2 centímetros es lo recomendable.

Una vez elegida la plancha, recuerda usar un protector de calor (esto aplica también con secadores, rizadores y afines). Este producto, que consigues en distribuidoras especializadas, añadirá una capa de protección contra el posible daño generado por el calor.

Igualmente, es importante colocarla en la temperatura adecuada. Al contrario de lo que se podría pensar, un calor muy bajo hará que pases la plancha más veces para obtener el resultado deseado, en cambio, una temperatura alta garantiza que con una pasada ya estás lista. Ten en cuenta también la textura de tu cabello, si es fino usa un calor bajo o medio, si es grueso, utiliza una más alta (pero no excesiva).

En este orden de ideas, bajo ninguna circunstancia la utilices con el cabello húmedo, si estás muy apurada pásate un secador antes, aunque lo más recomendable es dejarlo secar al natural para evitar doble aplicación de calor.

Una vez que empieza el proceso, en vez de ‘jalar’ el mechón hacia abajo cuando lo estés planchando, llévalo hacia arriba para aumentar el volumen hacia las raíces, de manera que el look se vea más suave y saludable.

Ok, listo, terminaste y ya tienes una melena planchada, no la amarres de inmediato en una cola de caballo ni te pongas una pinza…deja que se enfríe, de esta manera el estilo liso se mantendrá más tiempo.

Por último, recuerda mantener limpia tu plancha, si se acumula sucio o residuos de producto para el cabello, eso inevitablemente lo afectará cuando la uses. Plancha limpia, melena saludable.

Con información de Beauty High